miércoles, 6 de junio de 2012

La vida, crecer para vivir


Últimamente, me he estado percatando de muchas cosas, y en medio de tanto dolor que he vivido, he llegado a  la conclusión que todo ocurre con un propósito especifico, aunque algunas veces en medio del dolor, la angustia, la rabia y la tristeza uno no logre verlo.


La vida es inmensamente maravillosa, llena de cosas hermosas y felices, así como de cosas terribles y tristes, pero precisamente en eso consiste la vida, y por eso la vida es única, si todo fuera felicidad, sería algo terriblemente aburridor, monótono y soso, en cambio las situaciones duras, son las que nos permiten pellizcarnos y percatarnos de porque debemos apreciar y valorar las cosas bonitas cuando se dan.

De todas las cosas vividas, es lógico que extrañe, añore y me entre melancolía al recordar, vivi cosas hermosas y nadie pero nadie me las va a quitar, y así mismo las cosas terribles, tantas noches de insomnio, dejar de comer y sentir que el mundo se derrumba es un proceso que me ayudó y del cual estoy intentando surgir. Crecer, madurar y mejorar, son quizá mis aprendizajes de esta situación que me atormentó tanto, estaba tan sumida en mi amor, que no lograba ver todo el escenario, y me metí en un cuento que no existió, cometí demasiados errores, y la verdad no me arrepiento de haberlos cometido, porque siento que son esos errores los que me han comenzado a forjar, a darme más fortaleza y algo aún mejor, volver a quererme, recuperar mi yo, volver a lo básico, a quién soy, y disfrutar de todas las personas y cosas con las que cuento.

Hoy, a mitad de este año, hago un recuento de los seis meses que se van, y han sido duros, muy fuertes y dolorosos, pero me han llevado por un camino de crecimiento personal y espiritual, que no hubiera podido alcanzar de otra manera, aprender a pensar en mi, analizar, y esforzarme primero por mi bien, ser agradecida y dejar de sumirme solo en el dolor. De los momentos dolorosos surgen también los amigos, los verdaderos y unicos, esos que estan ahi al pie del cañon así esten cansados de tus lloriqueos, de tus angustias y de tu historia incesante y circular, pero son esos amigos a quienes debo agradecer siempre, porque nunca abandonaron un barco que parecía hundirse, y por el contrario buscaron la manera de reparar los daños, y aguardaron pacientes siempre hasta el final.

Mi familia, podrá ser la más loca, rara y disfuncional de todas, pero siempre cuento con ellos, jamás me sentí sola, jamás y hoy Diosito quiero agradecerte por esos seres tan bonitos que siempre pones a mi rededor, realmente soy una mujer afortunada, por contar con gente tan y tan bonita en mi camino.

Poco a poco, el corazón tiende a calmarse, a retomar su paz y tranquilidad y a entender que esto solo fue un aprendizaje más, una experiencia para aprender y crecer. Gracias Diosito por no soltarme jamás, y ayudarme a ser cada día mejor.

En la medida que siento que puedo sonreir un poco más, voy dándome cuenta que cada cosa, tiene un porque y nada es en vano. De alguna manera, creo que las cosas se ven con un poco más de claridad, los recuerdos permanecen indelebles, porque son tesoros, pero la vida pareciera poco a poco mostrarme muchas cosas bonitas y por las cuales continuar...

Cada nuevo día es una oportunidad para lograr lo que queremos de nuestras vidas y de nosotros mismos, hay que aprender a respetar nuestros pasados y proyectarnos en nuestro futuro, pero sobre todo, aprender a valorar nuestro presente. Y espero que así este sea un sunny day de muchos de mis nuevos días por venir...Sunny or rainny, Yayi´s New Day!

Cada nuevo día nos brinda la oportunidad de empezar de nuevo.

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